Cuida el pre y post entrenamiento para evitar lesiones al hacer ejercicio

Pre y post entrenamiento.

Cuida el pre y post entrenamiento para evitar lesiones al hacer ejercicio

Practicar deporte es uno de los hábitos más saludables y beneficiosos, bien al aire libre o haciendo ejercicio en casa, según nos lo permita el tiempo y las condiciones climatológicas. Pero es importante que conozcamos cómo evitar lesiones y prevenir molestias y dolores.

¿Cómo evitar lesiones con el pre entrenamiento?

Una de las medidas importantes para evitar lesiones durante la práctica deportiva es mantener una nutrición adecuada antes de comenzar a hacer ejercicio. Ingerir alimentos con los nutrientes necesarios nos ayudará a estar en condiciones de afrontar el esfuerzo y fortalecer nuestro cuerpo, para que cuente con la energía necesaria.

Además, antes de comenzar nuestra rutina deportiva, debemos preparar el cuerpo para la intensidad del entrenamiento. Podemos ayudar a nuestra musculatura y ligamentos con productos como Fisiocrem Gel Active, que facilitan la prevención de lesiones en la vida cotidiana y especialmente en la práctica deportiva. Para comenzar con el pre entreno, es importante realizar una activación progresiva de nuestros músculos y articulaciones, adaptada al tipo de deporte que vayamos a realizar.

Es importante realizar un calentamiento previo, empezando por estirar los músculos y especialmente aquellos con los que vayamos a trabajar para que estén más flexibles y menos rígidos, y siguiendo con ejercicios de cardio de media intensidad, como correr, dar saltos o rodillas al pecho.

Cuando notemos que nuestros músculos reaccionan a la exigencia de manera correcta y sin producir molestias, estaremos en condiciones de empezar a hacer deporte tal y como teníamos previsto.

Evitar lesiones a través del post entrenamiento

Uno de los errores más comunes y que provocan molestias y una mala recuperación del cuerpo es dar por finalizado el entrenamiento después de realizar un gran esfuerzo físico sin ayudar a nuestro cuerpo a recuperarse.

Tan malo es pasar de cero a cien, como al contrario, por lo que después de alcanzar la máxima intensidad de los ejercicios, antes de darnos una buena ducha y descansar, debemos llevar nuestro cuerpo poco a poco a un estado de relajación, reduciendo la actividad de forma escalonada. Para ello, podemos realizar pequeñas carreras de un ritmo bajo que nos permita bajar poco a poco las pulsaciones, e ir poco a poco rebajando la intensidad.

Una vez hemos trabajado este apartado, es el momento de premiar a nuestros músculos tras el trabajo realizado, a través de estiramientos. Estos deben ser menos exigentes y más estáticos que los del calentamiento.

Una vez más, la nutrición juega un papel importante en la recuperación de nuestro cuerpo y su vuelta a la normalidad, empezando por adecuar los niveles de hidratación y una buena comida completa, que aporte los nutrientes necesarios para reponernos de manera óptima.

Un tiempo después y de manera lógica, notaremos los efectos del cansancio, podemos mitigarlos con una buena ducha y reposando nuestras piernas en alto, para aliviar esta sensación.

Fisiocrem