¿TIENES DOLORES MUSCULARES Y ARTICULARES CUANDO CAMBIA EL TIEMPO?

El paciente barométrico

¿TIENES DOLORES MUSCULARES Y ARTICULARES CUANDO CAMBIA EL TIEMPO?

Con la llegada del invierno, llega a nuestras latitudes la bajada drástica de las temperaturas y con ellas, se disparan los dolores musculares y articulares que muchas personas experimentan y asocian a un cambio de tiempo.


¿Pero, qué hay de cierto en todo esto? ¿Duelen más las articulaciones cuando hace frío? ¿Es verdad que algunos pacientes pueden llegar a predecir un cambio meteorológico basándose en sus dolores osteomusculares? ¿La ciencia ha aportado algún dato sobre este fenómeno?

Existe una relación directa entre los cambios de temperatura y la respuesta de los tejidos del cuerpo humano. De hecho, en medicina se utilizan las terapias térmicas (frío o calor) con fines terapéuticos. De todos es conocido que si te das un golpe, aplicarse hielo calma el dolor. Pero en lo que hace referencia al dolor articular pueden existir variaciones dependiendo de la sensibilidad de la persona y de la patología que sufran sus articulaciones.

El frío produce una constricción de los vasos sanguíneos, esto quiere decir que disminuye el caudal de sangre que circula por ellos, lo que va a generar que los músculos no estén bien oxigenados y que se produzcan rigideces, acortamientos y contracturas en ellos, afectando a la buena movilidad de las articulaciones. Si a esto le añadimos que la persona sufra alguna artropatía como la artritis reumatoide, tenemos como resultado un compromiso de la estabilidad articular y un aumento importante de la percepción del dolor.

En personas que sufren de cuadros de dolor miofascial con puntos gatillos activos, que son dolorosos a la palpación y reflejan dolor hacia otras zonas del cuerpo, con el frío se produce un aumento de la sensibilidad al dolor por el sobre estímulo de los nociceptores (sensores del dolor del cuerpo).

Hay otro factor ambiental importante que provoca un aumento de la percepción del dolor en personas con artropatía degenerativa (artrosis): La Presión Atmosférica.

Los días previos a la llegada de una borrasca se produce una caída de la presión atmosférica y este tipo de pacientes experimentan un aumento del dolor articular, dolor que va desapareciendo cuando empieza a llover y sube progresivamente la presión.

Y es que al disminuir la presión atmosférica aumenta la presión sobre nuestras articulaciones, afectando a algunas personas con artrosis, artritis o que han sufrido fracturas.

Un estudio científico (Vergés -Möller 2012) llevado a cabo con 92 pacientes avaló este razonamiento.

¿Qué podemos hacer para prevenir estas situaciones dolores musculares y articulares ?

En estos meses de frío mantener las zonas más sensibles bien abrigadas, realizar ejercicio físico moderado para mantener la movilidad de las articulaciones y el tono de la musculatura, llevar una buena alimentación o aplicar en las articulaciones doloridas Fisiocrem para aliviar el dolor, son las recomendaciones básicas que toda persona aquejada de dolor articular debería tener en cuenta.

Bibliografia : Weather conditions can influence rheumatic diseases. (Vergés J1, Montell E, Tomàs E, Cumelles G, Castañeda G, Marti N, Möller I.)

JORDI BERTRAN
Fisioterapeuta