Las posibles causas del dolor de rodillas en niños

Dolor de rodilla en niños: causas

Las posibles causas del dolor de rodillas en niños

Achacamos en muchas ocasiones el dolor de rodillas a las personas mayores, cuando, realmente, estas articulaciones pueden provocar molestias a cualquier edad. El dolor de rodillas en niños es muy común. Las causas pueden ser muy diversas. Se trata de personas inquietas y llenas de energía a las que les encanta correr, jugar y utilizar cualquier postura, siéndoles indiferentes el momento y el lugar. Todo esto tiene sus consecuencias. Además, no podemos olvidar que su cuerpo se está formando. Por ello, es normal que durante su crecimiento los huesos, incluso los músculos, puedan llegar a molestar.

De este modo, algunas de las causas por la que los más pequeños sienten dolor en sus articulaciones son:

  • Golpes
  • Esguinces
  • Caídas
  • Dolor de crecimiento
  • Malas posturas

Qué es lo que provoca el dolor de rodillas en los niños

Los niños ven el mundo de una forma distinta a los adultos. Ellos sienten la intensidad de cualquier actividad y, de este modo, en muchas ocasiones dejan los miedos y las preocupaciones a un lado. Aún no tienen edad para analizar qué les conviene o para saber cómo deben comportarse para que su cuerpo no se sienta dañado. Por una parte, es de sentido común, pero es cierto que todo lo anterior tiene sus consecuencias. Las más destacadas las describiremos a continuación.

Golpes

Si por algo se caracteriza la infancia es por la pasión que se siente por el juego, por divertirse y por liberar toda la adrenalina que uno acumula durante el día. De esta forma, quedar con los amigos, llevar a cabo juegos físicos como saltar a la comba o practicar algún tipo de deporte, como el baloncesto o el fútbol, es habitual a lo largo de la semana. Teniendo en cuenta que a esta edad uno quiere dar lo mejor de sí mismo sin tener en cuenta las secuelas, los choques son muy comunes. También el hecho de darse un golpe contra un banco, una portería o una cancha. Por supuesto, ambos accidentes pueden provocarle una contusión o un hematoma que le dejará las rodillas doloridas durante unos días.

Esguinces

En el esguince se ve afectado un ligamento, por ello, se trata de un problema más serio que el anterior. Estos normalmente se producen por un mal movimiento, cuando tienen lugar torsiones forzadas de la rodilla que pueden darse por diversas circunstancias. Un mal regate, una entrada arriesgada o un movimiento muy forzado en juegos como el pilla pilla pueden tener como consecuencia un esguince. El reposo es esencial en este caso, incluso la inmovilización.

Caídas

Las caídas son muy habituales a esta edad debido a la inquietud que les caracteriza a los niños. En muchas ocasiones se dejan llevar por sus ganas de comerse el mundo y no son conscientes de todos los baches que hay a lo largo del camino, literalmente hablando. Por ello, los tropiezos son bastante comunes, lo que les hace caer y torcerse alguna articulación sin llegar al esguince. En este caso, los golpes de los que hemos hablado antes también se hacen protagonistas.

Dolor de crecimiento

Este problema suele darse con mayor frecuencia durante la etapa de Educación Infantil y la de Primaria, desapareciendo durante la adolescencia. Son totalmente inofensivos, aunque llegan a ser muy molestos. Se caracterizan porque pueden aparecer de forma intermitente, en días sueltos, e ir acompañados de otras molestias, como dolor de cabeza o intestinal. Asimismo, existe la posibilidad de que los calambres sean otro resultado.

Malas posturas

Durante la infancia, la elasticidad es mayor y, muchas veces, los niños permanecen durante un largo periodo de tiempo en posturas que no son nada beneficiosas para sus articulaciones. No se le da importancia porque no vienen acompañadas de dolor, pero poco a poco se empiezan a notar las consecuencias. Las rodillas no crecen en la posición adecuada y el simple hecho de andar empieza a molestar, por lo que, en ocasiones, no se hace de la forma correcta, afectando a otras partes del cuerpo, como a la espalda.

Remedios naturales para el dolor de rodillas en niños

El hecho de que algunos medicamentos no estén especialmente indicados para los más pequeños provoca que muchos padres prefieran apostar por los remedios naturales. Estos pueden ayudar a reducir las molestias y a que la curación se acelere. De este modo, el dolor de rodillas en niños puede reducirse mediante el uso de plantas con propiedades naturales. Entre ellas se encuentran:

  • La Árnica
  • El Harpagofito
  • El Ginkgo biloba

La Árnica

La Árnica calma el dolor de las articulaciones y de los músculos relacionados con procesos inflamatorios del organismo.

El Harpagofito

Por otro lado, la también denominada garra del diablo, actualmente está considerada como una de las plantas con mayor acción terapéutica respecto a la inflamación de las articulaciones.

El Ginkgo biloba

Asimismo, el Ginkgo biloba ayuda a minimizar el dolor de piernas, incluidas las rodillas. Por ello, es recomendable su uso ante cualquier causa de molestia de las articulaciones.

Existen alternativas naturales con la fuerza de las propiedades de estas plantas naturales, como Fisiocrem Golpix con Árnica, Harpagofito y Ginkgo ideal para calmar y refrescar la zona dolorida. Gracias a sus ingredientes y su aplicación en forma de roll on aporta frescor y deja la piel suave para que los niños continúen con sus aventuras.


 

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